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Instancias virtuales desde 2vCPU hasta 192 cores, bare metal dedicado y GPU para IA/ML. Paga solo por lo que usas con facturación por hora.

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El cloud computing o computación en la nube hace referencia a aquella tecnología que utiliza internet para entregar recursos como el almacenamiento de datos, las bases de datos, las redes, el software, las aplicaciones o el análisis de datos.
Las empresas que ofrecen estos servicios de computación en la nube reciben el nombre de proveedores de servicios cloud. El cloud computing ofrece una alternativa escalable, accesible y rentable al hardware y los servidores físicos «on-premises» o locales al incluir espacio de almacenamiento ilimitado y un modelo de pago por uso, así como una administración simplificada a través de una interfaz centralizada.
En pocas palabras, el cloud computing es la práctica de prestar servicios informáticos bajo demanda de forma remota mediante una red de Internet y el alojamiento en uno o más centros de datos externos. Desde sus inicios, el cloud computing ha ayudado a millones de organizaciones a adoptar nuevas tecnologías, impulsar la eficiencia, reducir el tiempo de salida al mercado y ampliar sus operaciones, a la vez que reduce los costes de infraestructura de TI.
En los últimos veinte años, la tecnología de computación en la nube ha evolucionado considerablemente; de hecho, a día de hoy, las infraestructuras cloud representan más de un tercio del gasto anual en servicios informáticos de las empresas a escala mundial. La razón por la que el cloud computing es tan popular es quizá obvia: su diseño rentable y escalable es perfecto para crear aplicaciones modernas, ofrecer servicios de calidad y transformar las operaciones empresariales.
Los usuarios pueden administrar sus recursos en la nube según sus necesidades sin que el proveedor de servicios cloud tenga que intervenir.
Es posible añadir y eliminar fácilmente recursos bajo demanda, por lo que los usuarios pueden administrar sus cargas de trabajo de manera eficiente.
Los servicios de cloud se facturan mediante un modelo de pago por consumo en función del uso que el cliente hace de los recursos cloud.
Los recursos pueden agruparse y compartirse entre usuarios. El proveedor asigna estos recursos dinámicamente según sea necesario.
Los servicios, aplicaciones y datos de la computación en la nube son accesibles desde múltiples dispositivos, incluyendo portátiles y teléfonos móviles.
Los servicios de cloud computing se alquilan a un proveedor de cloud utilizando un modelo «pay-as-you-go», para ofrecer una respuesta ágil a las exigencias de los usuarios. Es posible eliminar recursos y adquirir otros nuevos sin grandes inversiones ni sobreasignación.
Esta tecnología permite desplegar nuevos recursos en solo unos clic. La escalabilidad que ofrece el cloud computing permite a las empresas ampliar la infraestructura, adaptarse a los picos de tráfico y reducir el tiempo total de salida al mercado.
Al utilizar un proveedor de servicios en la nube, los clientes solo pagan por los recursos en la nube que utilizan. No es necesario anticipar las cargas de trabajo ni invertir en costosos recursos que solo se utilizarán en un par de ocasiones.
Los proveedores de cloud ahora ofrecen una variedad de soluciones de seguridad cloud. El cloud computing permite a las empresas aprovechar conexiones privadas seguras, protección anti-DDoS y backups automatizados.
Permite a los usuarios acceder a recursos de computación virtual a través de Internet, sin la necesidad de hardware físico local. Con IaaS, las empresas contratan una infraestructura en la nube pero siguen supervisando la gestión de sus aplicaciones.
Los equipos pueden gestionar, construir, testear y desplegar sus propias aplicaciones en una plataforma cloud especialmente diseñada. La infraestructura informática subyacente es gestionada por el proveedor de cloud.
Las plataformas de software se alojan externamente, en el cloud. Los usuarios pueden acceder al software a través de Internet mediante un modelo de suscripción, sin necesidad de comprar, instalar y actualizar plataformas de software.
Nuestras soluciones cloud son fáciles de usar desde el principio.
Desplegamos nuestra propia red y nuestros propios datacenters para estar cerca de todas las personas en todo el mundo.
Nuestros precios son los mejores del mercado. Además, son previsibles y no tienen costes ocultos.
Utilizamos tecnologías estándar en el mercado para ser abiertos e interoperables.
Nos comprometemos con la claridad de nuestra comunicación y favorecemos una tarificación predecible.
El cloud público es un modo de despliegue de servicios cloud computing donde los recursos como la potencia de cálculo y el almacenamiento son compartidos entre usuarios, optimizando costes y escalabilidad.
El cloud computing es utilizado por organizaciones grandes y pequeñas que operan en todas las industrias. Los servicios cloud son esenciales para el almacenamiento de datos, backup, desarrollo de software, análisis de datos y aplicaciones.
El alojamiento tradicional requiere una importante inversión inicial en hardware. El cloud computing proporciona infraestructuras virtuales, reduciendo la necesidad de servidores físicos y permitiendo escalar recursos en función de la demanda en tiempo real.
Contamos con más de 30 ubicaciones a nivel mundial, incluyendo regiones 3-AZ en Europa, América, Asia y Oceanía. Consulte nuestra página de ubicaciones para más detalles.